Subir al avión o al cercanías y que el mundo se apague de golpe es uno de esos pequeños lujos modernos. La cancelación de ruido se ha vuelto asequible, pero no todos los auriculares la hacen igual de bien, y conviene saber en qué fijarse.
Cómo funciona la cancelación
Los auriculares captan el ruido de fuera con micrófonos y generan un sonido inverso que lo neutraliza. Funciona de maravilla con ruidos constantes y graves, como el motor de un avión o el zumbido del tren. Con voces y sonidos agudos repentinos cuesta más, aunque los buenos modelos cada vez lo hacen mejor.
Diadema o de botón
Los de diadema, que cubren toda la oreja, suelen cancelar mejor y duran más de batería. Los de botón son más discretos y cómodos de llevar encima, pero su aislamiento depende mucho de elegir bien la almohadilla.
En qué fijarse al comprar
- El ajuste: si no sellan bien la oreja, la cancelación pierde la mitad de su efecto.
- El modo ambiente, que deja entrar el sonido para hablar o cruzar la calle con seguridad.
- La autonomía, clave para viajes largos; busca al menos seis horas reales.
- La comodidad de las llamadas, donde muchos modelos baratos flojean.
Un apunte de salud
La cancelación tienta a subir poco el volumen, lo cual es bueno para los oídos. Aun así, descansa cada cierto tiempo, sobre todo con los de botón, que sellan mucho. Pruébalos en tienda si puedes, porque la comodidad es muy personal y ninguna ficha la refleja.