Tu móvil graba vídeo de sobra para casi todo. Entonces, ¿tiene sentido gastarse dinero en una cámara de acción, esas pequeñas y resistentes que se ven en cualquier deporte? Depende mucho de lo que vayas a grabar y dónde.
Dónde gana la cámara de acción
Estas cámaras nacieron para situaciones donde no sacarías el móvil ni loco: bajo el agua, en la nieve, en la bici, recibiendo golpes y salpicaduras. Son diminutas, aguantan caídas y se sumergen sin funda. Además, su estabilización es tan buena que el vídeo sale suave aunque corras o saltes.
El gran angular
Capturan una imagen muy amplia, perfecta para meter todo el paisaje o para planos en primera persona pegados al cuerpo. Esa perspectiva tan abierta es su sello y cuesta imitarla con un móvil.
Dónde gana el móvil
- Calidad de imagen general en condiciones normales y con poca luz.
- Comodidad: siempre lo llevas encima y editas en el mismo aparato.
- Versatilidad de objetivos, retrato y zoom según el modelo.
- Pantalla grande para encuadrar y revisar lo grabado.
Entonces, ¿cuál elijo?
Si grabas vacaciones, la familia o vídeos del día a día, el móvil te sobra y no necesitas nada más. Si haces deporte, viajas con mochila, buceas o quieres planos imposibles sin miedo a romper nada, una cámara de acción es una compañera estupenda. Muchos las combinan: el móvil para lo cotidiano y la cámara pequeña para la aventura.