Se te ha roto la pantalla del móvil trescientos euros después de que caducara la garantía, y la primera respuesta del fabricante ha sido ofrecerte un modelo nuevo con descuento. Desde el 31 de julio de 2026 esa respuesta ya no debería ser la única opción legal en la Unión Europea, aunque en la práctica —y esto es lo que muchos medios están explicando mal— la fecha en el calendario no significa que todos los países ya lo apliquen igual.
Qué obliga realmente la Directiva 2024/1799
La norma que ha entrado en aplicación se llama, oficialmente, Directiva (UE) 2024/1799 sobre normas comunes para promover la reparación de bienes. Se adoptó el 13 de junio de 2024, se publicó en el Diario Oficial el 10 de julio de ese año y entró en vigor el 30 de julio de 2024, pero los Estados miembros tenían hasta el 31 de julio de 2026 para transponerla a su legislación nacional y empezar a aplicarla de verdad. Cubre, de momento, lavadoras, lavavajillas, frigoríficos, aspiradoras, pantallas electrónicas y ciertos móviles y tabletas, y la lista crecerá a medida que se aprueben nuevos reglamentos de ecodiseño para otras categorías. Lo importante para ti como consumidor es esto: el fabricante está obligado a reparar el producto si se lo pides, aunque la garantía legal ya haya caducado, siempre que sea técnicamente posible, y tiene que hacerlo en un plazo razonable y a un precio razonable. Mientras dure la reparación, además, debe prestarte un aparato de sustitución o, si no puede repararlo, ofrecerte uno reacondicionado en vez de dejarte sin nada durante semanas. No es una promesa vacía sobre el papel: la directiva forma parte del Pacto Verde europeo y amplía obligaciones que hasta ahora solo existían para un puñado de categorías cubiertas por el ecodiseño, así que en los próximos años seguirán entrando móviles de gama más baja, portátiles y otros aparatos que hoy quedan fuera.
El truco está en "cuando sea técnicamente posible"
Ahí está la trampa.
El fabricante solo puede negarse cuando la reparación es imposible por razones técnicas o legales —piezas que ya no existen, componentes soldados de fábrica sin repuesto homologado, daños que afectan a la estructura del aparato— y esa frase deja bastante margen de interpretación en los primeros meses de aplicación. Mejor opción: antes de comprar cualquier gadget de gama media o alta, entra en la web del fabricante y comprueba si publica precios orientativos de piezas de recambio, tal y como exige la directiva desde mediados de 2026. Evita las marcas que no muestran esa información con claridad, porque suele ser la señal más fiable de que en tres años te dirán que "no hay pieza disponible" en cuanto se acabe la garantía comercial, mucho antes de que la ley les obligue a nada.
El formulario europeo de reparación, un papel que te puede ahorrar dinero
La directiva introduce el llamado Formulario Europeo de Información de Reparación, un documento estandarizado que cualquier taller puede entregarte antes de que aceptes el presupuesto. Tiene que indicar el aparato, la naturaleza de la avería, el precio (cuando se pueda calcular de antemano) y el tiempo estimado, y su entrega es gratuita. Es opcional para el reparador —no está obligado a ofrecértelo— pero, si lo hace correctamente, queda a salvo de reclamaciones posteriores por falta de información, así que en la práctica muchos talleres grandes ya lo están usando como cobertura legal. La información que contiene sigue siendo válida durante 30 días naturales, salvo que se pacte un plazo distinto por contrato, lo que te da margen de sobra para comparar dos o tres presupuestos antes de decidir. Pide siempre ese formulario por escrito, aunque el técnico insista en que "no hace falta tanto papeleo": es tu única prueba si el precio final se dispara a mitad de la reparación. Guárdalo en el móvil o imprímelo, porque si acabas reclamando ante una asociación de consumidores será lo primero que te pidan.
España, entre el BOE y la calle
Aquí conviene ser cauto, porque a finales de julio y principios de agosto de 2026 circularon versiones contradictorias sobre si España había cumplido el plazo. La mayoría de medios —y el registro público de EUR-Lex, que a principios de agosto seguía sin mostrar ninguna medida de transposición notificada por España— apuntan a que la futura Ley de Consumo Sostenible, que incorpora estas exigencias, seguía en tramitación tras haberse presentado como anteproyecto en julio de 2025, sin publicación en el Boletín Oficial del Estado. Un solo medio afirmó lo contrario, que la norma ya se había publicado en el BOE dentro de plazo. Da igual cuál de las dos versiones acabe siendo la correcta a corto plazo: al tratarse de una directiva europea con contenido suficientemente preciso, el principio de efecto directo permite invocar ante un juzgado español los derechos básicos que reconoce, aunque la transposición formal española llegue tarde. Si el fabricante te dice que "en España todavía no aplica", no te lo creas sin más y consulta con la OCU o con Facua, que están siguiendo el proceso de cerca.
Qué pasa con el año extra de garantía
Si decides reparar un producto que aún está en garantía en vez de pedir que te lo cambien, la directiva amplía automáticamente esa garantía doce meses desde el momento en que se completa la reparación. Es una diferencia real frente al sistema anterior, donde repararlo no te daba nada a cambio y muchas veces compensaba más pedir la sustitución directamente. Dicho esto, ¿compensa siempre reparar antes que comprar? No: el año extra de garantía no convierte en buena idea arreglar cualquier cosa, y cuando el presupuesto se acerca al precio de un modelo nuevo equivalente sigue sin compensar, tengas o no ese año adicional por delante. La regla que aplicamos nosotros es sencilla —si el taller no puede darte un precio orientativo antes de abrir el aparato, pide el formulario europeo y compara con al menos otro servicio técnico autorizado antes de firmar nada.
Alemania ya tiene ley, Italia va con retraso
El ritmo de aplicación varía mucho entre países, precisamente porque es una directiva y no un reglamento: obliga a que existan 27 leyes nacionales, no una sola norma común. Alemania aprobó su Reparaturgesetz en el Bundestag el 26 de junio de 2026, apenas cinco semanas antes del plazo límite, mientras que en Italia la transposición sigue el trámite parlamentario tras la aprobación en el Consejo de Ministros de julio de 2025, sin que el Senado y la Cámara hayan cerrado el texto definitivo. Más allá del plazo de este verano quedan otros hitos: la Comisión Europea tiene que tener lista la interfaz común de la futura Plataforma Europea de Reparación antes del 31 de julio de 2027, y esa plataforma —pensada para localizar reparadores, vendedores de productos reacondicionados y compradores de bienes defectuosos cerca de ti— no estará plenamente operativa hasta el 1 de enero de 2028. ¡Un año y medio más de trámites, aunque la ley ya esté sobre el papel!
Qué mirar antes de comprar, ahora que existe esta ley
La nueva norma también cambia lo que merece la pena comprobar en la ficha técnica antes de pagar. No hace falta convertirse en experto legal para aprovecharla: basta con mirar un par de datos que la mayoría de tiendas ya publican, o que puedes pedir directamente al fabricante por correo antes de decidirte.
- Comprueba si el fabricante tiene servicio técnico oficial en tu provincia, no solo un número de atención al cliente que te deriva a un tercero.
- Precio orientativo de la pantalla y de la batería, publicado en la web del fabricante
- Años de disponibilidad de piezas que se compromete a mantener el fabricante (algunas marcas lo anuncian con un número concreto, otras ni lo mencionan, y esa diferencia dice más sobre la marca que cualquier folleto publicitario)
- Opiniones recientes sobre tiempos reales de reparación, no solo la valoración media de la tienda
No vale la pena fiarse solo de la palabra "reparable" en la publicidad: pide el dato concreto, el precio de la pieza más habitual que se rompe en ese modelo, y compáralo con el precio de un modelo nuevo antes de decidir entre las dos marcas que tengas en mente.
Qué hacer si te dicen que tu móvil "no se puede reparar"
Pide siempre el formulario europeo por escrito, aunque el taller no te lo ofrezca por iniciativa propia. Guarda el correo o el ticket donde el fabricante rechace la reparación, porque es lo que necesitarás si acabas reclamando ante consumo. Y si la respuesta es un simple "no hay piezas", exige que te lo confirmen igual por escrito: la directiva obliga a justificar la imposibilidad técnica o legal, no basta con decirlo por teléfono. La avería de una pantalla o de una batería que hace un año se resolvía con un "eso ya no se arregla, mejor cómprate uno nuevo" ahora tiene, al menos sobre el papel, una respuesta distinta —y conviene empezar a exigirla desde ya, aunque tu comunidad autónoma todavía no tenga el reglamento definitivo colgado en el boletín oficial.