Casi todo el mundo lleva en el bolsillo una cámara capaz de hacer fotos preciosas. Sin embargo, la mayoría de las imágenes salen planas, no por culpa del móvil, sino de cómo encuadramos. La buena noticia: componer mejor no cuesta dinero, solo atención.
La regla de los tercios
Activa la cuadrícula en la cámara de tu móvil. Verás dos líneas horizontales y dos verticales que dividen la imagen en nueve partes. Coloca lo importante sobre esas líneas o en sus cruces, en lugar de en el centro. La foto gana equilibrio y dinamismo de inmediato.
Cuidado con el horizonte
Un horizonte torcido estropea cualquier paisaje. La misma cuadrícula te ayuda a mantenerlo recto. Es el error más común y el más fácil de evitar.
Trucos que se notan
- Acércate de verdad en vez de usar el zoom, que pierde calidad.
- Busca líneas como caminos o barandillas que guíen la mirada hacia el sujeto.
- Aprovecha la luz suave del amanecer y el atardecer; el sol del mediodía es duro.
- Cambia el punto de vista: agáchate o sube; la altura de los ojos aburre.
Menos es más
Antes de disparar, mira qué sobra en el encuadre. Un fondo despejado hace brillar al protagonista, mientras que el desorden distrae. Tócale enfoque y brillo a la pantalla pulsando sobre el sujeto, y dispara con calma. Con estos hábitos, el mismo móvil que tienes ahora empezará a darte fotos que de verdad apetece enseñar.