Windows 10

Windows 10 no se queda sin parches el 13 de octubre: qué hacer con la prórroga de Microsoft hasta 2027

Microsoft ha movido en silencio el fin de las actualizaciones de seguridad ESU de Windows 10, del 13 de octubre de 2026 al 12 de octubre de 2027. Así te inscribes gratis en España y cuándo conviene saltar a Windows 11.

Windows 10 no se queda sin parches el 13 de octubre: qué hacer con la prórroga de Microsoft hasta 2027

Si tienes apuntado en el calendario el 13 de octubre de 2026 como el día en que tu Windows 10 se quedaría sin parches de seguridad, ya puedes borrar el recordatorio. A finales de junio Microsoft actualizó en silencio la documentación oficial de su programa de actualizaciones de seguridad extendidas (ESU) para consumidores, y la página habla ahora del 12 de octubre de 2027. La noticia la publicaron el 26 de junio medios como Xataka, Geeknetic y MuyComputer, pero muchas guías escritas el otoño pasado siguen repitiendo el plazo antiguo, y quien se fía de ellas acaba corriendo más de lo necesario. El soporte normal de Windows 10 terminó el 14 de octubre de 2025, de modo que un PC que no esté inscrito en ESU lleva casi un año sin recibir las actualizaciones de seguridad de Windows. Esa es la parte que no se arregla sola: la prórroga solo protege a los equipos inscritos, y la inscripción hay que hacerla a mano, ordenador por ordenador. Aunque el 13 de octubre ya no sea la fecha límite, esta semana es un buen momento para comprobar en qué situación está el tuyo, decidir si te quedas en Windows 10 un año más y tener un plan para cuando el programa termine de verdad.

Qué ha cambiado exactamente con la prórroga de Windows 10 (y qué sigue igual)

Cambia la fecha del programa, no lo que ofrece.

ESU entrega únicamente las actualizaciones de seguridad que Microsoft clasifica como críticas e importantes para Windows 10 versión 22H2, sin funciones nuevas, sin mejoras de producto y sin soporte técnico. Está disponible para las ediciones Home, Professional, Pro Education y Workstations, y si ya te inscribiste el año pasado la cobertura se prolonga sola hasta octubre de 2027, sin que tengas que hacer nada. Si todavía no lo hiciste, puedes inscribirte en cualquier momento hasta esa fecha, y según la propia Microsoft el equipo recibirá entonces todas las actualizaciones críticas e importantes publicadas desde que terminó el soporte. Lo que la compañía advierte es que el PC es más vulnerable a virus y malware mientras no esté inscrito, así que esperar a última hora no aporta ninguna ventaja.

Tampoco conviene leer la prórroga como un indulto para Windows 10. Según StatCounter, cifras que recogía Xataka en junio, el sistema sigue en torno al 26 % de los ordenadores con Windows del mundo, frente al 72 % de Windows 11, y el propio Xataka señala entre las causas los requisitos de procesador y TPM que dejaron fuera equipos todavía válidos, el encarecimiento de los componentes por la escasez de memoria ligada al auge de la IA y cierto recelo ante el protagonismo de la inteligencia artificial en Windows 11. Su lectura es que Microsoft no alarga el plazo por unos pocos rezagados, sino por una base instalada de cientos de millones de equipos. Un año de parches es un colchón para decidir con calma, y nada más.

Cómo inscribirte gratis en ESU desde España, paso a paso

España está dentro del Espacio Económico Europeo, y para los consumidores de esa zona Microsoft permite inscribirse sin pagar siempre que sigas iniciando sesión en Windows con una cuenta de Microsoft. El proceso tiene cuatro pasos, y el único que suele dar guerra es el segundo.

  1. Comprueba que tienes Windows 10 versión 22H2 en Configuración > Sistema > Acerca de; si aparece una versión anterior, actualiza antes de seguir.
  2. Instala todas las actualizaciones pendientes desde Configuración > Actualización y seguridad > Windows Update. Microsoft exige además el paquete de preparación para licencias ESU (KB5126256), de modo que si no ves la opción de inscripción, empieza por comprobar que lo tienes instalado.
  3. Pulsa Inscribirse ahora en esa misma pantalla e inicia sesión con tu cuenta de Microsoft. El usuario con el que estás trabajando tiene que ser administrador del equipo, y la cuenta de Microsoft no puede ser la de un menor.
  4. Vuelve a Windows Update para confirmar el estado de la inscripción.

La vía gratuita tiene una condición que casi nadie lee: tienes que seguir entrando en Windows con esa misma cuenta de Microsoft. Si dejas de hacerlo, las actualizaciones se interrumpen pasado un tiempo de hasta 60 días y hay que volver a inscribirse desde cero. Quien trabaja con cuenta local desde hace años tiene otra salida, una compra única de 30 dólares (o su equivalente en euros más impuestos) que permite seguir con la cuenta local y cubre el equipo igualmente hasta el 12 de octubre de 2027. Mejor opción: la inscripción gratuita, en cuanto aceptes usar la cuenta de Microsoft; los 30 dólares solo compensan si de verdad quieres conservar la cuenta local.

La misma licencia vale para un máximo de 10 dispositivos vinculados a tu cuenta, algo útil si en casa hay un portátil viejo de tus padres o de tus hijos, aunque cada uno debe cumplir los requisitos por separado. Con la vía gratuita, cada equipo adicional tiene que mantener la sesión iniciada con tu misma cuenta de Microsoft; si inscribes el primero con la compra única, en cambio, la cuenta no queda vinculada a ese PC. Por eso, si el ordenador que más te preocupa es el de tus padres, los 30 dólares evitan que tengan tu cuenta puesta en su escritorio. Los portátiles de empresa unidos a un dominio de Active Directory o Microsoft Entra, o gestionados mediante MDM, quedan fuera del programa de consumo y dependen del departamento de informática. Evita, por último, cualquier web que te venda una «clave ESU» por su cuenta: para consumidores, la inscripción oficial se hace desde Windows Update y la licencia queda asociada a tu cuenta de Microsoft.

Si tu ordenador cumple los requisitos, salta a Windows 11

Si tu ordenador puede con Windows 11, actualizar es la mejor opción, y además es gratis: Windows Update ofrece el salto desde Windows 10 versión 2004 o posterior, y estar inscrito en ESU no te lo impide. Los requisitos mínimos de Microsoft son un procesador de 64 bits compatible, de 1 GHz o más y con dos o más núcleos, 4 GB de RAM, 64 GB de almacenamiento, firmware UEFI con Arranque seguro, un módulo TPM 2.0, una gráfica compatible con DirectX 12 y una pantalla de al menos 720p y más de 9 pulgadas. La app Comprobación de estado del PC, que Microsoft ofrece en su web, te dice en un minuto si el equipo pasa el corte, aunque no revisa la gráfica ni la pantalla. Antes de dar un portátil por perdido merece la pena entrar en la BIOS, porque el TPM y el Arranque seguro a veces están desactivados y Microsoft publica instrucciones para habilitarlos. Eso no arregla el caso de un procesador que simplemente no figura en la lista de compatibles, y ahí no hay ajuste que valga. Windows 11 Home y Pro para uso personal piden además conexión a Internet y cuenta de Microsoft en la configuración inicial, un detalle que conviene conocer si esa condición te molesta.

Evita los trucos que circulan para forzar la instalación de Windows 11 en equipos no compatibles. Microsoft fija esos requisitos como mínimos, y en un PC con tus fotos, tu banca online y tus contraseñas no compensa jugársela.

Qué hacer si tu PC se queda fuera de Windows 11

Tu situaciónQué conviene hacerPlazo
PC compatible con Windows 11Actualizar gratis desde Windows UpdateCuando quieras; ESU como respaldo hasta el 12 de octubre de 2027
PC no compatible que usas a diarioInscribirte en ESU yaHasta el 12 de octubre de 2027
PC viejo para navegar y escribir documentosProbar ChromeOS Flex o una distribución Linux desde un USBSin prisa, pero antes de que acabe ESU
Portátil de la empresaConsultarlo con el departamento de informáticaEl que marque la empresa

ESU es el puente natural para un ordenador que funciona bien pero no pasa el corte de Windows 11: lo inscribes hoy y tienes hasta octubre de 2027 para decidir sin presión. Dentro de ese margen hay tres caminos razonables. ChromeOS Flex, el sistema de Google, es gratuito, se instala desde un USB y cuenta con una lista pública de modelos certificados donde puedes buscar el tuyo; a cambio, no ejecuta programas de Windows, así que solo encaja si tu día a día es el navegador, el correo y los documentos en la nube. Una distribución Linux como Linux Mint o Ubuntu también arranca desde un USB sin tocar el disco duro, lo que permite probarla una tarde entera antes de decidir nada, aunque tendrás que buscar alternativas para algunos programas de Windows. La tercera opción es comprar un equipo nuevo, con los componentes más caros por la escasez de memoria que señalaba Xataka en junio.

Con ese panorama, no tiene sentido comprar a toda prisa. Si al final te toca cambiar de ordenador, el Black Friday de este año cae el 27 de noviembre y es razonable esperar a comparar entonces, aunque no des por hecho que las configuraciones con mucha RAM vayan a abaratarse.

Hoy mismo, abre Windows Update y mira si tu equipo figura como inscrito; son dos minutos y es lo único que de verdad urge. Después apunta el 12 de octubre de 2027 en el calendario, pero con el aviso puesto en abril: Microsoft ya movió esta fecha una vez sin anuncio previo, y nada garantiza que vaya a repetirlo.